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Los Degús
EL DEGÚ
Nombre científico: Octodon degu.
Características:
Los degús son animales emparentados con los cobayas, que cada vez van ganando mayor número de adeptos entre los aficionados. A diferencia de otras mascotas como petauros o erizos que cuentan con un número relativamente escaso de aficionados en Europa, los degús están bien establecidos como mascota en los países del este de Europa y Escandinavia, donde sin ser frecuentes, tampoco son raros, y su popularidad va en aumento. Sin embargo, y para variar, estos animales se encuentran con mayor dificultad en Estados Unidos que en algunos países europeos. Originariamente, los degús fueron exportados desde Chile para emplearlos como animal de laboratorio en estudios relacionados con la diabetes debido a su incapacidad para digerir y metabolizar adecuadamente el azúcar. Como tantos otros animales que inicialmente fueron sujetos de experimentación, pronto pasaron al mundo de las mascotas por sus cualidades.
¿Que es un degú? Anteriormente se consideraba que los degús pertenecían al grupo de los roedores, pero las últimas revisiones de su clasificación, que se apoyan en estudios filogenéticos del ADN han demostrado que, sin llegar a serlo, están más cercanos al grupo de los lagomorfos, lo que ha llevado a crear un nuevo orden, el orden Caviamorpha, en el que se integran varios ex - roedores originarios del continente americano como por ejemplo el capiraba y los cobayas. El nombre del género (Octodon sp.) se refiere a la disposición de los 8 molares (4 en el maxilar y 4 en la mandíbula) de los animales pertenecientes a este. Sus cuatro incisivos (dos superiores y dos inferiores) crecen a lo largo de toda su vida.
Su aspecto externo es peculiar. Su tamaño es como el de un cobaya pequeño o una rata grande, y recuerda lejanamente a un jerbo gigante. Las extremidades delanteras son más cortas que las traseras, la cabeza es más corta que la de un jerbo, con grandes orejas redondeadas coronándola. Su cabeza tiene gran parecido con la del capiraba o la liebre de la Patagonia, con un cráneo de perfil cuadrado y el hocico plano. El cuerpo es más bien corto, y tienen una cola que mide entre ½ y 2/3 de la longitud corporal. El pelaje está compuesto por una mezcla de pelo marrón y negro, con predominio del marrón en el cuerpo. La región ventral del cuerpo y palmar de las patas esta cubierta por un pelaje de color crema. El pelo de la cola es negro y áspero, con un mechón o borla más largo y abundante en la punta. Es importante mencionar que el color de los dientes en esta especie ha de ser amarillo o naranja, y se debe a la presencia de enzimas en la saliva que actúan sobre la clorofila dando lugar a un pigmento anaranjado, que tiñen la saliva de ese mismo color. Los dientes blancos son un signo grave de enfermedad. Un ejemplar adulto de degú pesará normalmente entre 170 y 300 g., y medirá entre 25 y 30 cm., de los cuales entre 7.5 y 12 cm. corresponderán a la cola. La vida media de estos animales en nuestros hogares, con los cuidados adecuados puede situarse en torno a los 5 - 6 años, aunque hay casos en los que se han alcanzado 9, 10 u 11 años.
Aunque hay mutaciones en lo que al color de la capa se refiere, son más bien raras.
La forma más sencilla de diferenciar los sexos, al igual que en el caso de otros "roedores", es la distancia entre el orificio anal (más cercano al dorso) y el orificio / "papila" genital, que es mucho más corto en las hembras que en los machos. Es más fácil la diferenciación por comparación, y como en otros casos puede ser muy difícil o casi imposible diferenciar los sexos en animales muy jóvenes. Son animales gregarios que viven en zonas de pradera donde excavan amplios sistemas de galerías bajo el suelo o entre las rocas. Forman clanes o grupos de 5 a 10 individuos. Se muestran más activos durante las primeras horas de la mañana y últimas de la tarde. En Chile se los considera una plaga para los cultivos.
Distribución:
Estos animales son originarios de las tierras bajas de Chile, se extienden desde la costa del Pacífico de este país hasta la base de los Andes, nunca por encima de los 2000 m., y generalmente a bastante menor altitud. Pueden encontrarse algunas poblaciones aisladas en el Sur de Perú.
Alojamiento:
Lo primero que hay que decir es que los degús son animales sociales que necesitan de la compañía de otros individuos de su especie para encontrarse física y psíquicamente a gusto. Hay quien afirma que se puede alojar a un único degú si se le presta mucha atención, pero a la larga suele demostrarse que esto no es válido. Es preferible alojar únicamente juntos a individuos del mismo sexo. Si se aloja un macho con una o más hembras, estas estarán constantemente preñadas, y su esperanza de vida se verá substancialmente reducida (solamente dos años). Si se aloja a más de un macho con una o varias hembras, las peleas entre los machos serán constantes. Tanto machos como hembras pueden alojarse juntos sin demasiados problemas. Hay que tener en cuenta que los grupos de degús delimitan y defienden un territorio. No se puede introducir de golpe un nuevo ejemplar en un grupo ya formado, o en la jaula que un único degú haya habitado por un cierto tiempo, puesto que defenderán fieramente su territorio del intruso. Los animales han de introducirse simultáneamente o dejar un tiempo de adaptación antes de juntarlos. Los degús son animales que tardan en depositar su confianza y adaptarse a la presencia del ser humano, así que siempre es preferible comprar un animal ya adaptado a las personas, y si no es posible, comprar un ejemplar lo más joven posible a partir del momento de su independencia (6 semanas en adelante).
Los degús son animales muy activos, y requieren bastante espacio para poder hacer suficiente ejercicio como para mantenerse sanos. A la hora de alojar a estos animales hay que pensar en una jaula de barrotes. Los acuarios carecen de la ventilación necesaria para garantizar una buena salud respiratoria. Las urnas o cajas fabricadas en plástico no son válidas puesto que el material en el que están construidas no constituye un obstáculo para los poderosos incisivos de nuestros animales. Una buena noche de trabajo y para cuando amanezca ya tendrán preparada una vía de escape. La madera aunque algo más resistente a los embates de los incisivos de nuestras mascotas, tampoco tardará mucho en ser perforada. Así pues la única opción que queda es la jaula de barrotes. Los barrotes han de estar fabricados con acero, otros materiales más blandos como el aluminio, usado en algunas jaulas para aves, pueden ser roídos igual que la madera. La separación entre barrotes será de 2 cm. si no se piensa criar en ese recinto, pero habrá de bajar hasta 1 cm. si cabe la posibilidad de que algún día haya crías de degú en su interior. Puesto que son animales a los que les gusta trepar, es preferible que los barrotes de la jaula sean horizontales en vez de verticales, para permitir que trepen por ellos. La superficie mínima para dos degús sería de 60 x 40 cm., y tendría que tener al menos dos pisos (separación entre pisos 20 cm.) con alguna rama o rampa que permitiese a los animales pasar de uno a otro. Para algunos se necesita un piso de las dimensiones dadas por cada degú que se desee mantener. Los pisos y el suelo han de estar construidos con un material continuo y no por barrotes, puesto que estos animales son especialmente sensibles a sufrir pododermatitis si se los mantiene sobre un suelo enrejado. Chapa desprovista de bordes cortantes o planchas de madera son la mejor opción, pero la madera tendrá que sustituirse a medida que los animales la destruyan (generalmente 2 veces al año). En la jaula hemos de colocar los siguientes elementos:
- Un refugio: Los animales lo usan sobre todo cuando son jóvenes, a medida que crecen se refugian en el si se sienten amenazadas. Contribuye bastante a su tranquilidad. Unas dimensiones que consideramos aceptables podrían ser 20 x 18 x 15 cm. de altura, con una entrada de 10 x 10 cm., y construida de un material opaco. Si es susceptible de ser roído, el refugio acabará por ser destruido, y habrá que prever su sustitución. Si el refugio tiene un techo plano, los animales lo usaran para encaramarse y tumbarse sobre él.
- Un comedero: Puede ubicarse un único comedero en la jaula, pero se corre el riesgo de que el animal dominante elija los mejores bocados, así que es preferible situar más de uno de menores dimensiones y alejado o uno lo suficientemente grande como para que los habitantes de la jaula puedan comer a la vez sin molestarse. Como en otros casos habrá de ser más ancho en la base y pesado para evitar vuelcos. Una reja para el forraje (o mejor dos, una para el forraje verde y otra para el seco).
- Bebederos: Los degús no son animales de entornos desiertos y beben mas que por ejemplo, los jerbos. Necesitan siempre disponer de agua limpia. Lo mejor son los bebederos de tipo botella con espita de metal. Hay que colocar dos en previsión de que uno pueda fallar.
- Caja de arena: Si se mantiene una caja con arena de fácil acceso, los degús la usaran para hacer sus necesidades, si no hay caja de arena, usarán algún punto de la jaula. Su presencia facilitará la higiene de la jaula.
Además, los degús necesitan material para su entretenimiento, una rueda de ejercicios cerrada (no de barrotes), de 25 cm. de diámetro (para chinchillas o cobayas) es un elemento más que recomendable. También son imprescindibles elementos de madera dura y ramas que puedan roer. Los rollos de papel son, así mismo, un buen juguete. Una rama de unos 5 cm. de diámetro que permita a los animales trepar y moverse entre los pisos contribuye a que se ejerciten, y es preferible a las rampas.
Como material para el suelo, la mejor opción es el papel de periódico, ojo, que no contenga tinta de colores, que puede ser tóxica si es ingerida. El aporte periódico de heno como material de relleno para el nido es igualmente necesario.
Los degús no soportan ni el frío, ni el calor, ni las corrientes. La temperatura en el lugar en el que ubiquemos su jaula debe situarse entre 18º y 25º C, con un óptimo de 22º C. Temperaturas por encima de los 30º C son peligrosas. Toleran mal la luz muy intensa, y no hay que dejar que el sol incida directamente sobre su jaula puesto que pueden sufrir un golpe de calor. La jaula ha de situarse en un lugar tranquilo, sin corrientes y en el que haya periodos de luz y oscuridad (ni todo el día con luz ni todo el día a oscuras). Los dormitorios no son una buena ubicación para las jaulas de los degús puesto que pueden llegar a ser algo ruidosos por las noches. Los principales predadores de esta especie son aves rapaces, así que les aterroriza lo que se aproxima desde arriba. Cubramos el techo de la jaula con una lámina traslúcida o situémosla a cierta altura y no a ras del suelo, de tal manera que cuando nos acerquemos no sea desde arriba.
Alimentación / cuidados:
Esencialmente, no se encuentran dietas con una formulación adecuada para los degús en el mercado, así que hay que recurrir a alimentos para otros animales. La fisiología digestiva de los degús es similar a la de las chinchillas, aunque su sistema digestivo no es tan delicado como el de estas últimas. Los degús tienen la peculiaridad de digerir mal los carbohidratos o vegetales que contengan una elevada proporción de azúcares (ciruelas, plátanos, uvas, higos...) por lo que hay que evitarlos. La mayoría recomiendan emplear en la alimentación de estos animales como base principal pienso para chinchillas granulado. Como a veces puede ser difícil encontrarlo, otra opción aceptable es el pienso para cobayas también en pellets. Hay quien mezcla ambos piensos al 50 %. Al pienso se le pueden añadir una pequeña cantidad de semillas (alrededor de ¼ o menos en proporción). Además de la mezcla pienso / semillas los degús necesitan forraje. Lo mejor es un heno de buena calidad, que será también usado como material de relleno para el nido, y la alfalfa. A estos alimentos secos hay que sumar forraje verde. Nuevamente la alfalfa, así como el diente de león y la hierba (mezcla de gramíneas) son buenas opciones. Una pequeña cantidad de vegetales frescos, siempre bien lavados, es beneficiosa. Evitemos alimentos muy ricos en hidratos de carbono como la patata, que por otra parte puede contener solanina que es tóxica. El tomate, zanahoria, brécol, coliflor y algún trozo pequeño de fruta fresca son válidos para este fin.
Nunca hay que coger por la cola a un degú, es muy frágil y puede perderla (mecanismo de defensa).
Los degús orinan en mayor cantidad que los jerbos, por lo que la limpieza de las jaulas ha de realizarse con mayor periodicidad.


